18.9.08

Juan Pablo Córdoba 3: la venganza (?)

En la mente de Juan Pablo Córdoba se arremolinaban, se engarchaban y engrampaban los pensamientos más uterinos: veía toda su vida pasar frente a sus ojos y veía los fragmentos de su colon pasar flotando en sangre marrón (o caca roja, todavía no estaba muy claro).

Estaba en una llanura campestre, y el sol teñía el cielo de amarillo. No sentía dolor. Estaba con su padre, el renombrado Juan Pablo Formosa. Tenía 10 años.
- Y cuando vas a acabar tenés que sacarla - le estaba diciendo su padre.
- Pero padre, no estoy listo para ser un hombre.
- Claro que lo estás, muchacho, lo supe apenas te vi pelar aquella patata. - Le puso una mano en el hombro - Pelas patatas como un verdadero hombre.
Habiendo dicho eso, lo derribó de un sopapo y comenzó a patearlo con violencia hasta que hubo perdido el conocimiento.
Juan Pablo Córdoba despertó y era de noche. Dedujo que estaba 15 kilómetros al sur de la granja por la posición de las estrellas y ahí mismo mató un buey para saciar su hambre. Tres días mas tarde derrumbó la puerta de su casa y cayó tieso como un vegetal sobre el pórtico de piedra.
Su padre le tocó el culo y al comprobar que seguía ahí, se alivió.
- Nunca pierdas el culo, Juan Pablo, es tu posesión más importante. Y a partir de hoy, eres Juan Pablo Córdoba. Lleva el nombre con orgullo y el orgullo en el culo. Si pierdes el culo pierdes el orgullo. ¿Entendido?

Y entonces Juan Pablo Córdoba lloró desconsoladamente en aquella mugrienta azotea. Y cuando la noche se tragó el último sollozo, fue el fin de Juan Pablo Córdoba.

A 15 irónicos kilómetros al norte, Sodomio La Berretè hacía negopcios con el Señor Tuut.
- El niño es mío, y finalmente controlaré el universo.
- Bueno, pero cuidamelo a Maculay, nunca fue el mismo después de Mi Pobre Angelito dos.
- Prometido.
- Querés agrandar el combo por setentaycinco céntimos?
- De dólar o de libra?
- De Tauro.
-
- ...
- No tengo más cambio, te puedo pagar con caramelitos?
- Si, cómo no. Serían ocho millones de euros esterlinos.
El señor Tuut sacó un walkie y le ordenó a los camiones que soltaran la carga, y al instante una avalancha de caramelitos entró por la ventana.
- Todo en orden, entonces.
- Adios y saludos a la señora.

En ese momento entró por la puerta una bestia que se asemejaba a un hombre, pero el poncho, el sombrero y la vaca que llevaba al hombro lo delataban: era un gaucho.
Tomó la vaca, quien aunque no importe a la historia lo digo igual: se llamaba Olga, la tomó por la cola y la zarandeó y la revolió, y Olga feliz de encontrarse una vez más en el aire (????????????), voló y se zambulló en la montaña de caramelitos.
- ¡Mi fortuna! Qué hace, hombre!
- Lanzamiento de vaca. Es el deporte nacional de Formosa.
- OU NOU! Es Juan Pablo Formosa!
- Dicen que si le tocás el culo explota!
- Yo oí que una vez mató a un pato con un pezón.
Pero Juan Pablo Formosa se había convertido en un relámpago, y embestía contra Sodomio con la fuerza de un H2O Max Turbo. Lo sepultó en la pared con su campestre brazo. Sodomio sólo atinó a decir:
- Aguante Cristina y las retenciones, campesino apestoso...
Y ése fue su fin.

Juan Pablo Formosa estaba por terminar al Señor Tuut cuando alguien más entró en la habitación, rengueando.
- El Señor Tuut es de los nuestros - dijo. El Señor Tuut, a su vez, dijo:
- Juan Pablo Córdoba, eres tu?
- Ya no me llamo así.
- Hijo... tu culo. ¿Donde está tu culo? - interpeló Juan Panlo Formosa.
- Lo perdí en un duelo de chamamé, padre. Pero te aseguro que no sin dar pelea. He traído vergüenza a los Juan Pablos.
- Hijo, alguna vez conociste a Juan Pablo Zapata?
- No.
- Entonces no sabes nada de vergüenza. Ven aquí. - Y se abrazaron, y Juan Pablo Formosa le prometió a Juan Pablo Córdoba que le iban a recomponer el culo, y Juan Pablo Córdoba dejó escapar un poco de páncreas, de la felicidad.

- En lo que respecta al Señor Tuut, cómo sabes que es aliado?
- Porque él me dijo que fuera al sótano.
- Te equivocas, ese fui yo.
- Tu me lanzaste el defuse kit, padre?
- No, ese fui yo.
- Tu eres mi padre?
- Yo hice la llamada.
- Y quien me lanzó el defuse kit?
- Yo.
- Creo que nunca sabremos quién lanzó ese defuse kit.
- Te estoy diciendo que fui yo, idiota.
- Alguien me ayudó esa noche, y voy a averiguar quién fue.

8 comentarios:

ENTel dijo...

JuJAUAJAUjauju, el mejor EVER. Me reí como un pelotudo. Pero... ¿Sigue o no? Alto final abierto.

Atte. ENTel®

Anónimo dijo...

una pelotudes de esas de los años 50 masomenos...leete algo de Allan E Poe aver si te inspiras un poco gil.

Nacho dijo...

Por qué todos dicen que tiene final abierto?

Gustavo dijo...

Porque Spielberg nos malcrió a todos!

Los irónicos kilómetros nunca fueron tenidos en cuenta por el tan estructurado sistema métrico decimal, pero señores, la distancia tiene otras varianes.

Y algo más iba a decir pero me olvidé en el camino. Me lleva a mi casa, joven? Allá tengo caramelitos.


Aaah sí! Fijate si encontrás por allá el libro "Perfiles" de Woody Allen. Te van a estallar los metacarpos de la risa.

Anónimo dijo...

quepa son los metacarpos pah?

decime nae vos que yo pue tengo la paja marca cañon para buscar en interné ndesí cajeta.

Anónimo dijo...

NOS VAMOS A MORIR TODOS CON EL COLISIONADOR ESTE DE MIERDA!!!

LHC TE ODIOOOOOOO!!

ME VOY A MORIR JOVEN NOOOOO!

SOY UN TIPO DEMASIADO JOVEN PARA MORIR!!!!

Anónimo dijo...

vamos a morir!!!!!!

LHC te odiooooo!!!

nooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!

Ana Maria dijo...

ya, anonimo nadie va a morir dejate de boludeces.