22.2.08

Despair in the Departure Lounge

- Arriba las manos.
- ¿Qué quieres decir, pequeño?
- Esto es un asalto, arriba las manos.
- Ayyyy que tierno, tiene una pistPUM!
- Arriba las manos.

Le disparó!!! Le disparó a Bertita la contadora!
Hecatombe, señores: el personal del banco se reveló contra el tierno infante que los había robado. Se le echaron encima como fieras, y lo rasguñaron, mordieron y desmembraron: nadie le disparaba a Bertita la Contadora y salía impune. NADIE.

Algún tiempo después todo el personal estaba acusado por lo que le ocurrió al pequeño infante, y nada de lo que dijeran justificaba que el pequeño sólo conservara el pezón izquierdo intacto (como explicó Andrés el de recepción, le iba a torcer ambos pezones pero despues medio que entró en razón así que sólo le torció uno).

El jurado no tuvo piedad: los condenaron a comer lechuga por el resto de su vida. Perdón, de su puta vida, para citar las palabras exactas. La mitad se suicidaron al instante.

4 comentarios:

Noe dijo...

jaja
deja de fumar pasto...te dije que cae mal!



adio!

ENTel dijo...

juajuaju, de su puta vida snif, lo mejor que leí en años (ahre chorro). Ok.

Atte. ENTel®

Wet Biscuit McGlee dijo...

No, es malisimo.
Estos posteos arruinan el blog, puto.

Wet Biscuit McGlee dijo...

Mira como te enchivo

http://baphometalrevez.blogspot.com/